Tomando un paseo en el lado salvaje… Adiós Lou

foto opinión ivan

 

Cada quien puede definir a Lou Reed por el pasaje de su vida en el cual lo conocieron. Mi experiencia es que yo lo conocí cuando experimentaba con nuevos sonidos para mis oídos. Esos que necesitaba yo que se escucharan raros, rasposos y sobre todo reflexivos. Era una época oscura en mi existencia en la cual mi rumbo (como lo es ya habitual en mi) no estaba nada claro.
“Take a walk on the wild side” me dio la bienvenida al mundo de Lou. Una guitarra cadenciosa que preludiaría un “crescendo” que nunca llega, junto con un bajo que empieza a golpear tu cerebro como un martillo abriéndose paso ante uno de los muros más grandes que es el de tu alma. “Holly vino de Miami F.L.A., tomando aventones y cruzando todo U.S.A., conecto sus ojos cafes en el camino y se afeito las piernas, después “el” era un “ella” y me dijo “Bebe, toma el camino del lado salvaje”
Y si después de oír esta canción no puedes dejar de decir “Doo, doo, doo, doo, doo… do, do, do, doo” va todo en el camino correcto. Reed no era un tipo normal, ni tampoco un hombre excéntrico. Vivía en la frontera entre un bien y un mal bastante correcto. Por eso cuando lo oyes y te identificas debes de ir corriendo a un psicólogo, porque algo no anda bien contigo hermano.
Si bien, el intento de The Velvet Underground (sus 4 discos oficiales) y el primer disco homónimo no fueron los mejores trabajos del cantautor, su verdadero empuje fue con el álbum “Transformer” de 1972. Si, los cuentos fantásticos de prostitutas, travestis, sueños trastornados y adicciones a las drogas sonaban mejor en voz propia. En la voz de alguien con quien te identificas… de nueva cuenta todo va mal, quizá el psicólogo ya no es tan buena idea y el psiquiatra es mucho mejor.
Cuando oyes “Heroine” de TVU te recibe Reed con un “Ya no sé a dónde voy. Pero voy a intentar ser el rey si es que puedo, porque eso es lo que hace sentirme un hombre, cuando me meto una jeringa en la vena, te aseguro que las cosas son muy distintas”. Las drogas fueron la compañía más grande de Lou en su vida. Identificación significa que estas llegando a tu límite. Reed ya no era un tipo de fronteras sino de alcances.
Todos los discos de Reed cuentan su vida. “Berlin” es en parte toda esa locura de ciertas personas que están en la autodestrucción y el suicidio. Un disco temático de los excesos del ser humano, incluida la pedofilia y el autoflagelo. Se dice que su obra maestra, se dice que su faceta menos creíble, se dice que era su verdadero yo incrustado en rolas como “How do you thing it feels” “¿Cómo crees que se siente… y cómo crees que esto acabara?”

Lo cierto es que Reed sobrepaso los estándares de vida para un adicto a las drogas y al sexo más de lo que cualquiera podría creer. Bisexual, casado en más de una ocasión y conocido por el amor al arte, a lo surreal, a lo oscuramente retorcido. Podemos decir que la prueba de cómo funcionaba realmente su mente se encuentra en el “Metal Machine Music” de 1975. La disquera RCA no sabía siquiera donde manejar estos sonidos puramente discordantes y roboticos.
Los ochenta fueron los años de su alejamiento de las drogas. Se estableció con una sola mujer (la diseñadora Sylvia Morales) y con su disco “New York” despotrico contra todos los que podía, las instituciones limpias y sucias del mundo, desde la familia hasta la iglesia católica o el gobierno de los EU: Obtuvo una rara aceptación y hasta un puesto en el Billboard. Extraño en el que estaba acostumbrado a trabajar en las sombras, debajo del “mainstream”. “Dirty Boulevard” y la historia de cualquier hijo que le tiene odio a un padre maltratador y que se convierte en un traficante de drogas.

Sus últimos trabajos fueron como siempre escuchados por pocos y alabados por los críticos. Era el común denominador de un tipo que no escribía para masas sino para mentes listas para pervertirse. “Lulu” (2011) el disco que hizo con Metallica recibió mas jitomatazos que alabanzas y Reed no salió a defenderlo, no lo necesitaba… el tipo toda su vida se enfrento contra los que no pensaban igual que el y les pinto un dedo de en medio en sus ojos.
Hoy, que hemos sentido la perdida de Lou Reed recordaremos al innovador, al cantante con la voz profunda y el drogadicto que podía funcionar solo metiéndose heroína en su sangre. Su “Perfect Day” puede entrever la compañía de su esposa o con su droga. Hoy Reed muere… no sabemos a dónde va, pero nos deja un claro mensaje… en algún momento de tu vida debes de tomar un paseo por el lado salvaje, sea cual sea el que tengas.

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